Feb. 10 2009
El poder del software libre para la responsabilidad social
Desde hace bastante tiempo he pensado que todo en el mundo del software esta a la mano y disponible. Esta premisa parte de la base que la sociedad de la información llego para quedarse y el abanico de posibilidades se manifiesta abarcando los distintos niveles del quehacer tecnológico. Estos niveles se inician en las tecnologías de hardware, pasan por las aplicaciones (el software) y terminan en las redes sociales de la Web 2.0. Con tantas posibilidades existentes -¿ Por qué entonces las empresas se centran solo en una pequeña parte de las herramientas de software disponibles ?-. Si todo esta a la mano y disponible -¿ Donde está el problema ?-. Para nuestra cultura chilena, lo de afuera siempre es mejor y lo paradójico es que nuestra forma de organización es distinta a la de resto del mundo, de hecho creo que los distintos países que conforman este planeta tienen sus propias leyes sociales, su propia organización municipal, características únicas en pensiones, etc. Aunque pueden haber similitudes, lo cierto es que somos distintos. ¿ Por qué entonces insistimos en comprar aplicaciones de clase mundial (Wordclass), con todo el costo o excesivo costo asociado?. -Creo que es la falta de confianza en nosotros mismos-. Sin embargos, la adquisición de un Wordclass no garantiza las mejoras en producción y gestión que tanto ofrecen esos colosos de la informática. Para efectos prácticos es como modificar un chasis de Mercedes para que funcione con un motor Fiat.
En la actualidad, existen una gran cantidad de herramientas libres que permiten desarrollar o usar un sistema completo en una unidad de computación y en un conjunto de unidades de información en una empresa. Si centramos nuestros esfuerzos en el desarrollo e implementación de sistemas de información libres, contribuiremos a generar una sociedad más informada, independiente, libre y responsable socialmente. Con herramientas libres podemos mejorar las condiciones para lograr una sociedad socialmente responsable y esa debería ser nuestra meta. Esta afirmación se apoya en la lógica de generación de empleos para los profesionales de las tecnologías de información, las bajas en los costos de licenciamiento y menor costo del software, sumado la efectividad de un traje a la medida y considerando un software chileno desarrollado por chilenos para organizaciones chilenas.